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El Refugio

  • 22 jul 2016
  • 3 min de lectura

Si damos una pequeña mirada a nuestro alrededor , veremos un desierto lugar, lleno de tierra muerta. Miles de kilómetros sin nada mas que tierra y un fuerte olor a podredumbre. Criaturas viscosas que se arrastran por el suelo, en busca de tierna carne viva a la espera.

Tuercen sus largas y delgadas lenguas al oler algo bastante peculiar en el aire. Ese aroma. Sus gatunos ojos se mueven por toda la extensión de la tierra. Tratando de encontrar la fuente de tan delicioso olor, los agujeros que simulan ser sus narices se amplían, llenando sus pulmones de tal ambrosía. Sueltan el aire de a poco saboreando.

A lo lejos una extraña escena ocurre. Una chica bajita suelta a un pobre ciervo, dejándolo fuera, sin nada que lo proteja. una carnada.

las criaturas se levantan del suelo, y sin esperar se dirigen corriendo a una velocidad impresionante a la presa. Sus extremidades se agitan con el viento, cual muñeco de trapo. Al identificar a su objetivo, sueltan un gran alarido de victoria y se lanzan a por ello. Despedazan como caníbales, no dejando mas que huesos.

De repente, el líder da un fuerte grito y comienza a retorcerse por el suelo. Veneno. Tóxico y maldito veneno. Al igual que el primero, de a poco, todas las criaturas van muriendo, dejando un rastro de mutantes cuerpos, que con el pasar de los días se van poniendo negros hasta explotar, quemados por la toxica sustancia ingerida.

1.- El comienzo:

Por fin. La cura para todas las enfermedades. Los científicos creadores asienten, orgullosos de su gran trabajo, y brindan con sus copas y su champaña cara.

Rostros de felicidad se extienden por toda la lujosa habitación, y un coro de aplausos sacude al público, cuando Graham Di Barti salió a presentar su nuevo descubrimiento. La Gran Cura. Capaz de salvar a todo el mundo, y solo era una vacuna. Increíble.

Al segundo, todos los gobiernos estaban siendo equipados por la cura. Los enfermos mejoraron a una velocidad increíble, eliminando de sus sistemas todas las células malignas que en sus cuerpos se encontraban.

2.- El error:

Graham Di Barti caminaba felizmente por su laboratorio, un mes después que la cura fuera entregada, y todo iba cuesta arriba. Se había convertido en el hombre mas rico del mundo, había salvado millones de vidas. Todo estaba saliendo tan bien.

Hoy era el examen mensual de su sujeto de prueba, para ver que avance había tenido.

Al volver a examinar las células de su paciente, Graham cayó por fin en la cuenta. Estaban perdidos. La raza humana completa. Todos extintos.

Las células se producías y desarrollaban tan rápidamente que el sujeto se estaba llenando de una extraña toxina, que estaba envenenando sus sistema de a poco. Pero, tal y como sospechaba el doctor, no provocaría la muerte. Solo el terrible horror de haber creado a las criaturas sacudió a Graham de miedo.

3.- El horror:

Una ciudad en llamas. Extraños y peligrosas criaturas que mataban a la población rápidamente. El caos total se extendía por el mundo. Las calles llenas de moribundos cuerpos. Los edificios infestados por la plaga.No había lugar en donde refugiarse.

En las noches,la pesadilla se hacía aun más real. Ojos gatunos que te observaban a lo lejos, atemorizando hasta lo más recóndito de tus huesos. La muerte era algo tan normal. El mundo se estaba cayendo a pedazos. Todos infectados.

En ese momento, por una pantalla se transmitía un vídeo, y unas grandes letras se extendían por esta pantalla:

El Refugio

4. LA SALVACIÓN:

Creado por los más importantes científicos, arquitectos y militares de alto rango, El Refugio se convirtió en la salvación para aquellos inmunes a la "cura". Rodeado de impenetrables paredes de concreto, con la mejor y más avanzada tecnología y equipada con una gran cantidad de alimentos, el lugar se volvió el único que podía sustentar la vida humana.

Ahí, por generaciones la vida de sus habitantes fue normal, hasta que se abrió una brecha en el sistema de seguridad, que los obligaría a luchar por sus vidas.

5. El Ahora:

28 de Noviembre, 3048 UC

Grandes tropas de soldados se preparaban lentamente para la gran batalla. Sus negros trajes, sus pesados cascos y sus cargadas armas.

Guiándolos, un alto y musculoso general gritaba estruendosamente

Los niños se despedían de sus padres, quienes sólo lloraban por sus familias. Era el momento de enfrentar la realidad y reconstruir la civilización.

Las grandes compuertas de a poco se abrieron, revelando el mundo exterior...

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2016, Colegio Cholguán. Región del Bio Bío, Provincia de Ñuble. Yungay, Chile

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