"Entre dimensiones"
- 9 jul 2016
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Regresando de un duro día de trabajo, voy a mi casa y me da una crisis de trance, caigo en mi cama, el mundo se va distorsionando, me siento caer entre una grieta y el abismo y todo se vuelve nada.
¿He muerto? ¿Sigo en éste mundo? Caigo en una reflexión total, hasta que abro los ojos y me encuentro en un gran templo rodeado de sacerdotes con cetros, declarando:
"Has regresado al mundo del Olimpo y has dejado tu mundo terrenal, el oráculo ve la visión del pasado, presente y futuro, y estamos en este juicio para decidir tu destino, morirás y sufrirás eternamente."
Miro con interrogante y digo "¿Quiénes son ustedes para decidir mi propio destino?"
Los sacerdotes se miran unos a otros y dicen:
"Pues somos el oráculo, deberías temernos, pues decidimos y dividimos el mundo terrenal del inframundo y de este olimpo."
Al parecer tengo una daga en mi cinturón, no lo pienso dos veces, y los asesino a sangre fría, en cadena me doy cuenta que solo queda uno de ellos con su cetro, recita sus oraciones y me comienzo a fundir con la tierra, me derrito poco a poco.
Aparezco entre millones de muertos sangrados y torturados, estoy desesperado, que inmundicia ¿Que estoy haciendo aquí? comienzo a gritar por la desesperación pero pronto me tranquilizo, todo esta en calma, hasta que veo una brillante luz que se dirije hacia mi, la voluntad de los hombre Me ha salvado. me han invocado por Atenea.


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