"La Cena"
- 12 jul 2016
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Era un día de otoño, el cielo era muy oscuro y estaba a punto de llover, pero éste era un día especial; hoy tenía que ir a cenar con mi jefe a su gran mansión con un grupo de colegas, su "casa" estaba ubicada muy lejos de la zona urbana, así que, el viaje demoró bastante. Llegamos a la mansión muy cansados y hambrientos y al entrar nos atendió un mozo muy amable y nos dijo que nos quitáramos los abrigos, a lo cual procedimos. Aquél hombre nos dijo que pasáramos a la mesa donde encontraríamos a nuestro jefe, pero al pasar a la mesa nos percatamos de que Patrick no había acudido aún, pero no le dimos importancia y comenzamos a comer. Carl después de comer se sintió mal y se fue al baño. Pero no lo volvimos a ver. Solo quedábamos Robert y yo... Pasado un rato, mi jefe le pidió a Robert que le acompañara a un cuarto cercano al que estábamos. Robert me sonrió arrogante, pues de seguro le iba a dar un aumento.
Pasaban los minutos y Robert no volvía, de pronto, se cortó la luz, y apareció la mayor abominación que había visto en mi vida, entrando por la puerta. Era una persona, sin brazos, sin piernas, con cuatro cabezas pegadas a su cuerpo, y en la cabeza que estaba sobre su cuello, se encontraban las 3 caras de mis compañeros, cosidas y aún chorreando sangre. Lo último que oí antes de la oscuridad fue:
-¡Todavía hay espacio para tí!

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